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sábado, 30 de octubre de 2010

Estructura de la Población

Distribución por sexos:

Según datos del Censo 2001 hay un 48,7% de varones, y un 51,3% de mujeres, siendo el índice de masculinidad (cantidad de varones por cada 100 mujeres) de 94,9. Históricamente este índice alcanzó un máximo en 1914 con un valor de 115,5 (53,5% de varones); en 1960 ambas poblaciones ya estaban equilibradas, habiendo sido el descenso desde el Censo de 1991 de 7 décimas (95,6).

Distribución por edades:

Según estimaciones del INDEC, la población de 65 años o más correspondería al 10,2% del total y la de 60 años o más, al 14,1%, haciendo que la Argentina sea el tercer país más envejecido de América Latina después de Uruguay y Cuba. A su vez, con el correr de las décadas, se nota un paulatino descenso de la población entre 0 a 14 años, representando el 25,6%.
En la región, la Argentina integra junto a Chile, Cuba y Uruguay, el grupo de países con una transición demográfica avanzada, caracterizada por poblaciones con natalidad y mortalidad moderada o baja, lo que se traduce en un crecimiento natural bajo, del orden del 1%.21.

Distribución urbana/rural:

De acuerdo a datos del Censo 2001, la Argentina es un país eminentemente urbano:
Población urbana (localidades de más de 2.000 habitantes): 89,31% (48,27% de varones)
Población rural agrupada (localidades de menos de 2.000 habitantes): 3,40% (50,81% de varones)
Población rural dispersa (vivienda en campo abierto): 7,28% (54,02% de varones)

Composición étnica


La composición étnica de la población de la Argentina está muy influida por la gran ola de inmigración, principalmente de varones europeos mayoritariamente italianos y en segundo lugar españoles, sucedida entre mediados del siglo XIX hasta mediados del siglo XX, y el mestizaje de éstos con la población local, integrada por una base hispana, indígena originaria y africana presente desde la conquista española, fuertemente mestizadas entre sí y con una relativamente pequeña población de colonizadores españoles.
Al igual que Australia, Canadá y Estados Unidos, la Argentina es considerada como un país de inmigración,1 es decir una sociedad que ha sido influida decisivamente por uno o más fenómenos inmigratorios masivos.
Por otra parte los distintos grupos que integran su población han establecido intensos mestizajes interétnicos. Se estima que un 90% de la población tiene algún antepasado europeo,2 3 sobre todo italianos y españoles, un 56% tiene antepasados indígenas, y alrededor del 5% algún antepasado africano.4
Adicionalmente la Argentina cuenta con considerables minorías de origen o pertenencia judía, árabe, armenia, japonésa, china y coreana. Desde mediados del siglo XX, la inmigración proveniente de países sudamericanos, principalmente Paraguay y Bolivia, ha cobrado mayor importancia.
La distribución territorial de los diferentes grupos étnicos se encuentra básicamente influenciada por las grandes migraciones internas del campo a la ciudad y del norte hacia el litoral. En la Ciudad de Buenos Aires, donde la influencia de la inmigración europea en la composición étnica se ha sentido con más fuerza que en el resto del país, un estudio realizado en 2006 sugiere un mestizaje genético promedio compuesto en un 78-80% proveniente de diferentes etnias europeas, principalmente italianas y españolas, un 15-20% de diferentes etnias amerindias, y un 2-5% de etnias africanas.5 Los estudios también indican que la proporción del componente genético amerindio y africano está creciendo,6 y que ha sido transmitido mayoritariamente por las mujeres.
El mestizaje ha desempeñado un papel fundamental en la composición étnica de la población argentina. Es necesario precisar que las corrientes inmigratorias durante la época de la colonia y luego en la época de la gran inmigración ultramarina (1850-1930), estuvieron integradas mayoritariamente por varones solos que se mestizaron en la Argentina con mujeres de ascendencia primordialmente indígena y africana. El proceso de mestización registra una intensidad inusitada en la Argentina, con amplios intercambios sexuales entre las tres grandes ramas étnico-culturales (euroasiáticos, indígenas y africanos), sino de las decenas de etnias particulares que integran cada una de esas ramas (italianos, españoles, polacos, árabes, judíos, mapuches, diaguitas, collas, guaraníes, bantúes, yorubas, etc).

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